loader image

Ayer la inflación pesó más que el barril

GSM&B AV Informe diario de mercados Ayer la inflación pesó más que el barril

El petróleo bajó el martes y las bolsas no lo notaron. El Brent cedió un 2,56% y liquidó en 102,59 dólares, por debajo de los 105,28 del lunes; el WTI cayó un 3,48%, hasta 89,38. Aun así, el S&P 500 perdió en torno a un 0,15% y el Ibex 35, un 0,42%, hasta 19.517,5 puntos. El lunes el crudo subió un 0,9% y el bono estadounidense a diez años marcó su máximo desde 2007. El martes el crudo retrocedió y el bono siguió arriba. La lectura es incómoda: el problema ya no es el barril, sino lo que el barril dejó en los precios y en los tipos.
El alivio del crudo tiene causas de oferta, no de diplomacia. Las exportaciones de Oriente Medio alcanzaron en septiembre los 12,8 millones de barriles diarios, el máximo desde que estalló el conflicto en febrero, con más envíos de Arabia Saudí y Emiratos. Riad, además, reparó un oleoducto dañado. El flujo por Ormuz sigue por debajo del anterior a la guerra. Menos crudo caro, pero ningún acuerdo a la vista.
La política avanzó menos que la logística. Funcionarios estadounidenses e iraníes mantuvieron conversaciones indirectas, por separado, con mediadores. El ministro de Exteriores iraní declaró que Teherán está «preparado para la diplomacia y para la guerra», después de que Washington rechazara su propuesta de reabrir el estrecho en siete días a cambio de alivio de sanciones. Hay conversación, no hay acuerdo.
El dato que sí movió al Ibex fue doméstico. El IPC de España subió en septiembre hasta el 4,9%, el nivel más alto desde febrero de 2023, empujado por los carburantes. El índice abrió cerca de los 19.800 puntos, perdió terreno a media sesión y aceleró la caída en las últimas horas, hasta un mínimo de 19.501,50 antes del cierre. Cayó aunque bajaron el crudo y la rentabilidad de los bonos soberanos. Repsol cedió un 4,76% por el abaratamiento de los carburantes, el mayor descenso del índice; Solaria subió un 1,07%. El mercado no premió el crudo barato: castigó la inflación que ya había dejado el caro.
En Estados Unidos, la señal vino del bono. El diez años cerró entre el 5,25% y el 5,29%, por encima del 5,23%-5,24% del lunes, y el treinta años llegó al 5,6%, su nivel más alto desde junio de 2002. Wall Street lo encajó sin dramatismo: el Dow Jones cedió en torno a un 0,25%, hasta cerca de 51.350 puntos, y el Nasdaq Composite, en torno a un 0,09%, hasta cerca de 26.800. Los índices se movieron en un rango estrecho, a la espera de los datos de inflación y de PIB de esta mañana. El bono se alejó de sus máximos cuando John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, sugirió que el banco central tiene tiempo para evaluar los datos antes de subir tipos. No fue un ajuste; fue una espera con el coste del dinero en máximos.
El consumidor tampoco ayuda. La confianza estadounidense cayó a 81,9 frente a los 89,2 previstos, su nivel más bajo en más de doce años. Con los tipos largos en máximos y el ánimo de los hogares en mínimos, una sorpresa de precios deja poco margen. Esa combinación convierte un dato de inflación en un riesgo para la renta variable, y no solo para el bono.
Qué vigilar. Hoy, los datos de inflación y de PIB de Estados Unidos y la reacción del diez años. Si la inflación sale por debajo de lo previsto, el bono puede ceder desde su máximo aunque el crudo siga caro: significaría que el mercado solo esperaba una excusa, no un barril más barato. Si sale alta, el retroceso del crudo habrá sido irrelevante, y tanto el treinta años en el 5,6% como un Ibex que ya cayó con el barril abaratándose tendrán pocas defensas. La respuesta de Irán a los mediadores sigue abierta, pero ya no es la variable que decide la sesión.

Últimas noticias

No se pierda nada.
Suscríbete a nuestra newsletter

Recibe actualizaciones y recursos diseñados especialmente para ti.