Ayer tuvimos muchas noticias que, por desgracia, no vamos a poder comentar con el suficiente detalle hoy, por lo que tendremos que ir al grano. Lo primero y quizás menos relevante porque ya estaba más que descontado es la decisión del BCE de mantener los tipos. Esto era algo que se sabía que podía ocurrir con una alta probabilidad desde la última reunión del BCE en la cual se dijo que estábamos en una situación en la que no era necesario bajar más los tipos y que se iba a adoptar, de nuevo, una postura de decidir en base a los datos que se vayan conociendo. El mercado ni se inmutó ya que era algo con lo que ya se contaba.
Luego tuvimos también quizá la noticia más ansiada de la semana y es que efectivamente hubo reunión entre Trump y Xi Jinping. La reunión tuvo lugar en Busan, Corea del Sur, y entre otras cosas se acordó que Estados Unidos iba a bajar los aranceles a China desde el 57% actual hasta el 47%. Este acuerdo durará un año y, aunque China no ha bajado los aranceles a Estados Unidos, sí que ha aceptado mantener el flujo de exportaciones de tierras raras desde China y que China se comprometa a importar soja y productos energéticos estadounidenses.
La reunión fue descrita como asombrosa por el propio Trump, calificándola como un 12 de 10. Sin embargo, lo cierto es que si nos paramos a analizar lo que está ocurriendo, no parece que las cosas estén saliendo como Trump tenía pensado, aunque esto nunca lo reconocerá y dirá que formaba parte de su plan.
Al menos en esta reunión ha quedado claro que China tiene suficiente poder como para que Estados Unidos le baje los aranceles a China, pero China se los mantenga a Estados Unidos. Recordemos que para Trump los aranceles son un arma que representa quien tiene la sartén por el mango. Así lo demostró cuando decidió que podía ponerle aranceles a China del 145% asumiendo que era algo que le iba a pesar mucho más a China que a Estados Unidos forzando así a China a sentarse a negociar.
Ahora el mensaje que podemos leer entre líneas de todo esto es que es China la que tiene la sartén por el mango por mucho que Trump siga intentando mostrar fortaleza, dando la falsa sensación de poder al calificar esta reunión como un 12 sobre 10. Lo cierto es que lo único que ha ganado ha sido que China le compre soja y productos energéticos, ya que la exportación de tierras raras lo que ha conseguido es que se mantenga.
Todo esto, independientemente de lo que implique para Trump, es bueno para la economía ya que supone que el comercio sigue abierto. Aun así, el mercado ayer tuvo un comportamiento aparentemente a la baja. Y es que si los últimos días veíamos subidas de los grandes índices, pero con poca amplitud, es decir, con la mayoría de las empresas cayendo o subiendo menos, ayer vimos lo contrario. El S&P 500 y el Nasdaq cayeron un 1% y un 1,57% respectivamente mientras que el Russell 2000 o el S&P 500 equiponderado cayeron un 0,81% y un 0,43% respectivamente.
Entre los movimientos más destacados tuvimos la caída de Meta de más de un 11% debido a que en sus resultados anunciaron que esperan acabar 2025 con un gasto en IA de entre 70 y 72 mil millones de dólares, un rango superior al que dijeron en sus últimos resultados, y con un crecimiento aún mayor previsto para el año que viene.
Al mercado parece que ya no le hace tanta gracia estos planes de gasto ya que empieza a ser complicado poder rentabilizar tanta inversión. Alguno se tiene que quedar con una mano delante y otra detrás y, mientras no se sepa quien puede ser… el mercado puede adoptar una postura de más vale prevenir que curar.
Hoy tenemos a las bolsas de nuevo subiendo y cerca de recuperar los máximos perdidos ayer. Mucho ojo hoy al PMI de Chicago, ya que será de las pocas referencias macro que podamos tener mientras el gobierno de Estados Unidos permanezca cerrado.
