Volvemos con los diarios y lo hacemos con la noticia que este fin de semana ha acaparado todos los titulares (y con razón). Como sabrás, Donald Trump ha ordenado un ataque contra Venezuela en el que han capturado al presidente Nicolás Maduro y a su mujer para juzgarlo en Estados Unidos por crímenes de terrorismo.
Esto ha desatado todo un revuelo de opiniones entre los diferentes líderes políticos donde tenemos opiniones de todo tipo. Hay quien felicita al pueblo venezolano por la liberación de Maduro quien para muchos es considerado un dictador, pero a la vez denuncian la forma en que se ha hecho ya que vulnera el derecho internacional.
Hay también quien felicita directamente a Trump por la actuación y al pueblo venezolano por la liberación. Y hay quien lamenta lo ocurrido ya que consideran a Maduro un presidente legítimo y electo por el pueblo venezolano.
Sea como sea, lo que está claro es que esta actuación no ha sido una actuación de bondad ni solidaridad con el pueblo venezolano, si no que hay intereses económicos detrás. Nuestro trabajo, por tanto, no está tanto en evaluar y juzgar las opiniones morales sobre este suceso, si no los efectos económicos y las opiniones del mercado.
A priori esto no debe de afectar demasiado a los mercados. Suponen una escalada en los conflictos internacionales y, claramente, supone la violación del derecho internacional que puede hacer que otros países tomen represalias. Sus principales aliados son, precisamente, los principales enemigos de Estados Unidos, por lo que habrá que vigilar si hay repercusiones de este acto.
Esta escalada puede afectar a las primas de riesgo del mercado y verse reflejado en forma de caídas de los activos más arriesgados o de subidas de los activos más conservadores. Por ahora, tenemos a las bolsas subiendo ligeramente y a los bonos prácticamente planos, por lo que no vemos tal efecto en los activos financieros tradicionales.
Sí que podemos ver cierto movimiento en las materias primas. El petróleo cae un 1% mientras que el oro sube un 2,50% y la plata más de un 6%. Lo segundo tiene más que ver con este posible miedo a una escalada en los conflictos armados. Respecto lo primero, si nos fijamos, el efecto es mínimo. Esto se debe a que hay todavía mucha incertidumbre sobre lo que puede ocurrir con Venezuela.
De momento, la mano derecha de Maduro, Delcy Rodriguez, asumirá el cargo de presidenta interina hasta que se convoquen elecciones. Aparentemente, nada ha cambiado, sin embargo Donald Trump es quien ha dicho que sea Delcy la que asuma el cargo, pero siempre tutelada por Trump. También será Estados Unidos quien supervise la legitimidad de los resultados electorales de estas supuestas elecciones que se van a convocar.
Conforme pase el tiempo y se vayan resolviendo dudas sabremos qué puede ocurrir con la economía venezolana. Recordemos que Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, pero debido a la mala gestión económica y política del país, apenas producen el 1% de la oferta mundial.
Este es, probablemente, el mayor interés de Donald Trump al derrocar a Maduro, conseguir un aliado no solo fiable y fiel a los intereses de Estados Unidos, si no también competente para poder gestionar la responsabilidad de tener las mayores reservas de petróleo del mundo.
Tendremos que estar atentos, ya que esto no ha hecho más que empezar y todavía tenemos que ver los efectos de esto. Como decía, por ahora no parece haber un efecto claro entre los inversores, por lo que el comienzo de este 2026, aunque políticamente está siendo movido, económicamente sigue siendo tranquilo.
