La bolsa de Seúl ha tenido que detener la contratación esta madrugada: un corte automático de veinte minutos, tras un desplome del Kospi que superó el 11%, arrastrado por Samsung y SK Hynix, con caídas de hasta el 13% y el 14%. El desencadenante no ha sido geopolítico, sino financiero: Nvidia negocia garantizar hasta 250.000 millones de dólares de la financiación del centro de datos de OpenAI, y ha cerrado un acuerdo de más de 500.000 millones con el grupo surcoreano SK, lo que ha resucitado el fantasma de la «financiación circular» en la IA justo cuando el debut del fabricante chino CXMT reabre la duda sobre la competencia china en memoria.
La sesión de ayer en Wall Street ya anticipaba esa inquietud. El Dow sumó un 0,51%, hasta 52.210 puntos, y el S&P 500 apenas avanzó un 0,02%, hasta 7.413, pero el Nasdaq cedió un 0,18%, hasta 24.932, lastrado por Nvidia (-5%). Sandisk fue lo más castigado del Russell 1000: -12%, un 45% por debajo del máximo de junio, tras el estreno de CXMT en Shanghái, que se disparó un 466%. Micron cedió un 5% y SK Hynix, un 8%. La amplitud contradijo al índice: avanzaron 1.733 valores del Nasdaq frente a 988 en descenso, señal de rotación hacia value. Europa, ajena aún a ese ruido, cerró con fuerza: el Euro Stoxx 50 subió un 1,09%, hasta 6.350 puntos; el DAX ganó un 1,28%; y el Ibex avanzó un 0,8%, hasta 19.741, tras rozar los 19.914 y superar por primera vez su récord, sin conservarlo al cierre.
El trasfondo de esas subidas europeas fue el desplome del petróleo: el Brent cayó un 8,2%, hasta 88,82 dólares, y el WTI un 7,5%, hasta 82,61, tras señalar Irán que suspendería sus ataques mientras dure la pausa. Esta mañana el crudo prolonga la caída, con el Brent en torno a 85-87 dólares. Ese alivio explica que los bonos también relajaran la tensión: el Treasury a diez años cedió al 4,64% y el Bund al 3,13%, diferencial de 151 puntos que refleja la mayor cautela de la Fed frente al BCE. El oro se mantuvo firme en 4.090 dólares la onza, y el dólar cotiza cerca de máximos de un mes, con el euro por debajo de 1,14: ni la tregua ni el crudo a la baja quitan atractivo a estos refugios.
La Fed decide mañana, miércoles, y llega dividida: CME FedWatch da un 46,5% de probabilidad a una subida de 25 puntos básicos, frente a un 36% en Kalshi, aunque la mayoría de economistas de FactSet espera que mantenga el 3,50%-3,75%. Esa probabilidad, que hace dos semanas rondaba apenas el 33%, se ha inflado por el shock petrolero: su retroceso podría ser el argumento que necesita Powell para no sorprender. El BCE, reunido la semana pasada sin cambios, sigue de fondo: Lagarde dejó la puerta abierta a subir en septiembre.
La verdadera onda expansiva llega hoy desde Asia. Además del corte en Seúl, el Nikkei cae un 4,3%, hasta 62.128 puntos, mientras el Hang Seng se mantiene casi plano, en 25.196: el pánico se concentra en la memoria, más que en la tecnología china en general. Los futuros europeos, sin embargo, no reflejan ese nerviosismo: el Ibex apunta a subir más de un 1,5% y Euro Stoxx, DAX y CAC 40 avanzan en torno a un 0,2-0,3%. Esa divergencia se sostendrá solo si ASML y similares no se contagian al abrir.
La referencia para hoy será si ese nerviosismo salta el Pacífico y golpea a la gran tecnología en Europa y Wall Street, justo antes de una semana decisiva: la Fed decide mañana y Microsoft y Meta presentan resultados el mismo miércoles, con Apple y Amazon el jueves. Si el mercado lee lo de Samsung y SK Hynix como un ajuste puntual de memoria y competencia china, y la Fed confirma la pausa sin tono agresivo, las bolsas europeas podrían consolidar máximos mientras los resultados despejan las dudas sobre el retorno de la IA. Si surgen más detalles sobre la financiación de Nvidia que alimenten la desconfianza, o la Fed sorprende con un tono más duro por la inflación que aún deja el petróleo, la corrección podría extenderse al resto del mercado, con bonos y dólar como refugios.
