Tal y como comentábamos ayer, los mercados no están prestando demasiada atención ni a lo sucedido el fin de semana en Venezuela ni a las noticias de ayer donde se habló de que el próximo paso de Trump sería “conquistar” Groenlandia. De hecho, el mercado está moviéndose principalmente por la propia tendencia que viene mostrando los últimos meses y algo influidos por los datos económicos.
Si nos fijamos en el comportamiento de los mercados en los últimos meses de 2025 podemos ver una tendencia alcista en Europa mientras que Estados Unidos parece algo atrapada en un rango lateral desde finales de octubre.
Estas tendencias, recordemos, vienen motivadas por un sentimiento generalizado de que, tal vez, el entusiasmo por la inteligencia artificial ha ido demasiado lejos. Durante todo 2025 hemos visto cómo se anunciaban acuerdos de inversión donde se hablaban de cantidades completamente desorbitadas.
En un primer momento parecía que todo iba a mejorar drásticamente debido a estas inversiones, pero con el paso del tiempo hemos ido conociendo ciertas limitaciones que no dependen únicamente de las inversiones. Limitaciones como la capacidad de construir los centros de datos necesarios para entrenar los modelos, el coste energético de entrenar estos modelos, el hecho en sí de encontrar un mejor modelo, limitaciones en la fuerza computacional, la competencia que puede erosionar completamente los márgenes de estas empresas, etc.
Esto es lo que estaba moviendo los mercados a finales del año pasado y, por tanto, todo apunta a que seguirá siendo lo que lo mueva estos primeros meses del año.
Como decía, si algo podemos decir que está alterando a corto plazo a los mercados son los datos económicos. Ayer tuvimos varios datos importantes como datos de IPC en Europa, PMIs en Estados Unidos, encuestas JOLTs de ofertas de empleo y de ADP en Estados Unidos y pedidos de fábrica también en Estados Unidos.
Empezando por los IPCs europeos tuvimos datos relativamente buenos pues se confirmó la estabilidad en los precios en el 2% que esperaban los analistas para el conjunto de la Zona Euro. Esto apenas tuvo efecto sobre los mercados europeos, los cuales venían subiendo ligeramente y acabaron cayendo ligeramente.
Donde sí que vimos algo de enfriamiento tras los datos fue en Estados Unidos. Las bolsas empezaron la sesión subiendo, especialmente en el sector tecnológico, pero a partir del cierre en Europa los precios empezaron a flojear y acabamos viendo al Nasdaq cerrar con una subida de apenas un 0,06% y dejando al S&P 500 con una caída del -0,34% y al Dow Jones cayendo un -0,94%.
Estos datos no fueron per se malos. Tuvimos algunos como el cambio de empleo de ADP que mostró un crecimiento en el empleo por debajo de lo esperado y unas encuestas JOLTS de ofertas de empleo también inferiores a las esperadas, pero por otro lado tuvimos unos datos de PMIs no manufactureros muy buenos combinados con unos precios pagados menores a lo esperado. Por tanto, luces y sombras que, con toda la incertidumbre que veníamos arrastrando, el mercado decidió traducir en cautela.
De cara a la sesión de hoy el mercado ha amanecido con ligeras subidas en Europa y ligeras caídas en Estados Unidos. Por la parte del calendario económico, los ojos estarán puestos en el informe oficial de empleo de Estados Unidos, el cual se dará a conocer el viernes. Un dato flojo o débil de empleo podría ser una gota más sobre un vaso que puede estar demasiado lleno y acabar desbordándose en forma de caídas. Además, un dato fuerte podría también generar una mayor expectativa de subidas de tipos o una menor expectativa de bajadas de tipos que acabe pesando sobre los precios. Tendremos que estar atentos.
