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Menos de 24 horas para que acabe el alto al fuego

GSM&B AV Informe diario de mercados Menos de 24 horas para que acabe el alto al fuego

Los mercados continúan mostrando calma a pesar de que faltan menos de 24 horas para que finalice el alto el fuego y la situación sigue sin aclararse. Justo cuando parecía que el conflicto estaba cerca de resolverse, todo apunta a un nuevo estancamiento que vuelve a introducir incertidumbre.

En este contexto, sería lógico esperar cierto nerviosismo por parte de los inversores. Sin embargo, como comentamos ayer, el mercado parece entender bien la estrategia de Trump y quién tiene actualmente la mejor posición en esta partida. Esta lectura más estratégica que emocional está siendo clave para explicar la estabilidad reciente.

De hecho, durante la jornada de ayer hubo motivos suficientes para provocar tensión. Trump afirmó que es poco probable que el alto el fuego se extienda, lo que en otras circunstancias habría generado una reacción negativa más evidente. A esto se suman las amenazas del fin de semana, con un tono muy similar al de hace unas semanas. Aun así, el mercado se mantuvo firme.

Esta resiliencia tiene una doble lectura. Por un lado, el mercado parece descontar que, más allá del ruido mediático, las probabilidades de una resolución relativamente cercana son elevadas. Es decir, se está imponiendo un escenario más optimista pese a los titulares.

Trump suele mostrar una actitud arrogante, pero cuando afirmó que “tienen todo el tiempo del mundo”, probablemente no estaba equivocado. No porque la situación no tenga impacto —nos afecta a todos—, sino porque el paso del tiempo juega en contra de Irán, cuya posición se debilita progresivamente.

Además, todo apunta a que Estados Unidos podría reanudar los ataques tras el alto el fuego, lo que aumentaría la presión global, especialmente sobre Irán. Sin embargo, dado que los mercados tienden a anticiparse, la probabilidad de caídas significativas incluso en ese escenario parece limitada. El mercado no reacciona tanto a lo que ocurre, sino a si lo que ocurre es mejor o peor de lo esperado.

Ahora bien, aquí surge el principal riesgo: que el mercado esté subestimando la capacidad de resistencia y respuesta de Irán. Gran parte del análisis actual se basa en la idea de que Irán tiene los días contados, pero no hay garantías de que ese supuesto sea correcto.

El problema —y la complejidad— es que resulta imposible asignar probabilidades precisas a cada escenario. Ni siquiera podemos enumerar todos los posibles desenlaces. En alguna ocasión hemos comparado los mercados financieros con las apuestas deportivas. La diferencia es que, en un partido de fútbol, los resultados posibles son limitados (ganar, empatar o perder), lo que permite acotar probabilidades.

En los mercados, en cambio, el número de escenarios es prácticamente infinito. Tendemos a simplificar la realidad reduciéndola a dos opciones: que Irán ceda antes o después, o que resista más de lo esperado. Sin embargo, esta simplificación deja fuera alternativas plausibles, como un giro inesperado en la postura de Trump, una intervención de China o incluso avances tecnológicos disruptivos que cambien el contexto energético.

Estas posibilidades existen, aunque no las estemos considerando activamente. Por ello, lo más prudente es observar al mercado y entender qué está descontando en cada momento. Conviene recordar que el mercado maneja mucha más información que cualquier inversor individual y que, la mayor parte del tiempo, actúa de forma eficiente.

De cara a la sesión de hoy, las bolsas europeas suben un 0,5%, mientras que los futuros estadounidenses avanzan un 0,25%. El petróleo se mantiene contenido, con caídas del 1%, y los tipos de interés también muestran estabilidad, reflejando un entorno de relativa calma pese a la incertidumbre.

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