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La inflación enfría los tipos, pero la tecnología pierde el pulso

GSM&B AV Informe diario de mercados La inflación enfría los tipos, pero la tecnología pierde el pulso

La moderación de los precios mejoró ayer el escenario monetario, aunque no bastó para devolver una calma completa a los mercados. La inesperada caída de la inflación mayorista estadounidense redujo la posibilidad de una subida de tipos en julio y permitió que Wall Street avanzara por segunda sesión consecutiva. Sin embargo, la debilidad de los semiconductores y las caídas en Asia indican que la atención empieza a desplazarse desde la inversión en inteligencia artificial hacia la rentabilidad que podrá generar.

Los precios de producción de Estados Unidos bajaron un 0,3% en junio, su mayor caída mensual en catorce meses, frente a la estabilidad prevista. El descenso respondió sobre todo a la reducción del 6,4% en los productos energéticos, mientras la medida subyacente, que excluye alimentos, energía y márgenes comerciales, avanzó solo un 0,1%. El dato reforzó la señal del IPC anterior y confirmó que las presiones internas pierden intensidad, aunque el repunte del petróleo aún no aparece en estas cifras.

El mercado de bonos recibió el informe con alivio. La rentabilidad del Treasury a diez años descendió hacia el 4,55%, y los futuros rebajaron hasta el 10% la probabilidad de una subida de la Reserva Federal a finales de julio, frente a más del 40% antes de los datos de esta semana. El dólar también cedió: su índice frente a las principales divisas cayó un 0,55%, hasta mínimos de mediados de junio, mientras el euro y la libra avanzaron.

La mejora monetaria sostuvo a Wall Street, aunque el avance fue moderado y estuvo más ligado a los resultados empresariales que a una recuperación del apetito por el riesgo. El Nasdaq ganó un 0,62%, el S&P 500 avanzó un 0,38% y el Dow Jones subió un 0,29%. BlackRock destacó con una subida próxima al 7% tras elevar sus activos bajo gestión hasta un récord de 15,34 billones de dólares y captar 192.000 millones durante el trimestre. Morgan Stanley también superó las previsiones gracias al crecimiento de la negociación y la banca de inversión.

ASML elevó su previsión anual de ingresos a una horquilla de entre 43.000 y 45.000 millones de euros, apoyada por la demanda de equipos para fabricar chips avanzados. Aun así, sus acciones no conservaron las ganancias iniciales y el índice estadounidense de semiconductores terminó cayendo cerca de un 2%. El contraste refleja un cambio de criterio: unos resultados sólidos ya no bastan cuando las valoraciones descuentan varios años de inversión excepcional y el mercado exige previsiones cada vez más ambiciosas.

La cautela se ha intensificado hoy en Asia. El Kospi surcoreano cae más de un 6%, arrastrado por Samsung Electronics y SK Hynix, mientras el Nikkei pierde cerca de un 3%. El mercado espera los resultados de TSMC, para la que se anticipa un aumento cercano al 60% del beneficio trimestral. Incluso una cifra así podría decepcionar si la compañía no eleva sus previsiones de demanda y gasto, después de que ASML demostrara cuánto ha subido el listón. Hong Kong es la principal excepción, con un avance del 1,2%.

El petróleo sigue siendo la principal amenaza para el alivio inflacionista. El Brent acumula una subida cercana al 18% en las últimas dos semanas y se mantiene alrededor de 85 dólares, aunque esta mañana retrocede tras cuatro sesiones al alza. Estados Unidos ha realizado nuevos ataques contra posiciones iraníes, el tráfico por el Estrecho de Ormuz continúa reducido y las reservas estadounidenses de crudo se sitúan en su nivel estacional más bajo desde 2018. La inflación de junio refleja, por tanto, un periodo de energía más barata que podría no repetirse en julio.

La sesión de hoy pondrá a prueba si el alivio proporcionado por la inflación puede resistir el ajuste de los semiconductores. Los resultados de TSMC serán la principal referencia, junto con las ventas minoristas estadounidenses y las cuentas de Netflix, GE Aerospace y varias entidades financieras. Si el consumo mantiene su fortaleza sin generar nuevas presiones de precios y TSMC confirma la demanda, Wall Street podría conservar el tono positivo. Si las previsiones tecnológicas decepcionan mientras el petróleo sigue elevado, el mercado podría concluir que la bajada de tipos llegará demasiado tarde para compensar unas expectativas de beneficios cada vez más difíciles de superar.

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