loader image

La paz ya no basta para tranquilizar al mercado

GSM&B AV Informe diario de mercados La paz ya no basta para tranquilizar al mercado

El mercado se despertó esta mañana con la sensación de haber celebrado demasiado pronto. Ayer, los inversores habían querido creer en una salida rápida y ordenada al conflicto en Oriente Medio. La posibilidad de un acuerdo entre Washington y Teherán bastó para encender el optimismo: las bolsas rebotaron, el petróleo aflojó y el dólar perdió parte de su atractivo como refugio.

Pero la madrugada trajo otro guion.

Mientras las negociaciones continuaban en Doha, reaparecieron noticias sobre nuevos ataques estadounidenses en el sur de Irán. Marco Rubio admitió que un acuerdo todavía podría tardar días, y esa frase fue suficiente para devolver la cautela a las pantallas. El Brent volvió a acercarse a los 100 dólares y el dólar recuperó terreno. No hizo falta mucho más. En este mercado, cualquier señal de que la tensión puede prolongarse reabre de inmediato las mismas heridas: energía, inflación, tipos y valoración de las tecnológicas.

Las bolsas asiáticas fueron las primeras en mostrar ese cambio de ánimo. Ya no había euforia, sino prudencia. Japón corrigió ligeramente después de tocar máximos históricos, mientras el resto de la región avanzó con mucha menos fuerza que en la sesión anterior. Europa se prepara para una apertura contenida y Wall Street llega con una prueba adicional: el mercado de bonos estadounidense reabre tras el festivo y tendrá que ponerse al día con lo que ayer ya descontaron los mercados europeos.

Ese detalle puede parecer técnico, pero no lo es. Los bonos se han convertido en el verdadero narrador de esta historia. La semana pasada dejaron claro que el problema para las bolsas no es solo el petróleo caro. El límite aparece cuando las rentabilidades suben lo suficiente como para que el mercado empiece a preguntarse si las valoraciones de crecimiento siguen teniendo sentido. El Treasury a 10 años ronda el 4,5% y el de 30 años sigue cerca del 5%. Son niveles incómodos para un mercado que quiere seguir comprando futuro, pero ya no puede ignorar el precio del dinero.

Ahí vuelve la protagonista de fondo: la inflación. La inteligencia artificial sigue siendo el gran refugio narrativo de Wall Street, la historia que los inversores quieren comprar incluso en medio del ruido geopolítico. Nvidia logró sostener el rally y evitó una corrección más seria del Nasdaq, pero incluso unos resultados extraordinarios provocaron una reacción más moderada que hace unos meses. El mensaje es claro: el mercado ya no premia solo el crecimiento. Premia el crecimiento capaz de sobrevivir a tipos altos, petróleo caro y financiación más exigente.

Fuera de Wall Street, la tensión también deja huella. El Banco de Japón ha reconocido que la crisis energética y la volatilidad global de los bonos condicionan su política monetaria. Japón está atrapado entre dos presiones: un petróleo caro que alimenta la inflación importada y unas rentabilidades estadounidenses elevadas que debilitan el yen. El USD/JPY sigue cerca de niveles sensibles, y el mercado vuelve a especular con posibles conversaciones entre autoridades japonesas y estadounidenses si la divisa vuelve a tensarse.

En los emergentes, la historia es aún más frágil. El alivio temporal del petróleo ayudó ayer a India y a otras economías importadoras de energía, pero nadie se atreve a dar por cerrado el problema. El mercado no cree que la inflación energética haya desaparecido; solo espera que el peor escenario inmediato pueda evitarse.

Por eso el movimiento del dólar esta mañana importa. Tras varios días de retroceso por expectativas de paz, vuelve a estabilizarse porque Estados Unidos sigue pareciendo la economía mejor preparada para convivir con tipos altos y energía cara. Incluso si la geopolítica se modera, empieza a ganar peso otra idea: la inteligencia artificial y el gasto tecnológico podrían mantener presiones inflacionarias durante más tiempo.

La sesión de hoy dependerá menos de los titulares políticos y más de la respuesta de los bonos. Si las rentabilidades vuelven a subir con fuerza, el rally tecnológico podría perder credibilidad. Si los Treasuries se estabilizan y el petróleo se mantiene lejos de sus máximos recientes, el mercado aún tendrá margen para seguir creyendo en la historia que empezó tras Nvidia.

Últimas noticias

No se pierda nada.
Suscríbete a nuestra newsletter

Recibe actualizaciones y recursos diseñados especialmente para ti.