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Vuelven las tensiones entre EEUU e Irán

GSM&B AV Informe diario de mercados Vuelven las tensiones entre EEUU e Irán

El viernes, el mercado no parecía terminar de celebrar el alto el fuego declarado el día anterior entre Israel y Líbano, principalmente porque existían altas probabilidades de que se rompiera en poco tiempo. Sin embargo, lo que sí terminó impulsando al mercado fue una reacción inesperada de Irán al reabrir el estrecho de Ormuz.

En concreto, Irán anunció que el tráfico en el estrecho se reanudaría con normalidad, siempre que los buques circularan por rutas específicas —cercanas a la costa iraní— y bajo la supervisión de la Guardia Revolucionaria.

Todo parecía encaminarse en la dirección correcta hasta que, este fin de semana, la situación volvió a complicarse (sin sorprender a nadie). Ya habíamos advertido —sin caer en el catastrofismo— que las probabilidades de un deterioro eran elevadas, debido a la gran cantidad de factores susceptibles de fallar y revertir los avances logrados.

La atención estaba centrada en el frágil alto el fuego entre Israel y Líbano. Tal como anticipábamos, Trump presionó a Netanyahu para que cesara los ataques, una condición exigida por Irán para continuar con las negociaciones.

Sin embargo, de forma irónica, ese mismo fin de semana Trump ordenó interceptar y custodiar un carguero iraní que, tras más de seis horas de advertencias, se negó a detenerse. Por su parte, Irán respondió atacando varios buques que no respetaban las rutas autorizadas para cruzar el estrecho. Como resultado, apenas horas después de su reapertura, Irán anunció nuevamente su cierre, una decisión que no fue bien recibida en la Casa Blanca.

Ante este escenario, las negociaciones deben reanudarse con urgencia, especialmente considerando que el alto el fuego expira este miércoles y aún no hay avances concretos. Estados Unidos ha enviado nuevamente representantes a Pakistán para retomar el diálogo, pero Irán ha rechazado participar, alegando incumplimientos de los acuerdos previos.

A pesar de todo, el mercado continúa reaccionando con relativa calma. Aunque el petróleo sube hoy más de un 6%, todavía se mantiene por debajo de los máximos del viernes pasado. Algo similar ocurre con las bolsas —tanto europeas como estadounidenses— y los bonos: registran caídas, pero siguen por encima de los niveles previos al anuncio de reapertura del estrecho.

Para muchos, esta reacción refleja un exceso de complacencia por parte del mercado, que podría estar subestimando los riesgos reales. Si no se producen avances pronto, el miércoles podríamos regresar a una situación similar a la de hace dos semanas, cuando la escalada alcanzaba niveles máximos.

No obstante, como hemos señalado en otras ocasiones, el mercado —aunque a veces falla en la correcta valoración de riesgos— dispone de más información agregada y, en conjunto, tiende a equivocarse menos que los inversores individuales. Además, la posición de Irán es compleja: difícilmente puede sostenerse sin alcanzar un acuerdo, algo que tanto Estados Unidos como el propio mercado parecen tener en cuenta.

Desde la perspectiva del inversor, este escenario no resulta inesperado. Ya anticipábamos que el alto el fuego no implicaría una resolución sencilla. Existían múltiples riesgos latentes y, aun en el mejor de los casos, el retorno a la normalidad requeriría un proceso gradual.

Mientras tanto, el mercado ha recuperado prácticamente todas sus pérdidas y, en el caso de Estados Unidos, incluso ha alcanzado nuevos máximos históricos.

En este contexto, es fundamental reconocer que existe el riesgo de que esta rápida recuperación pierda fuerza o incluso se revierta con la misma velocidad si la situación empeora. No obstante, también es posible que el conflicto se resuelva pronto, dado que existen razones que respaldan este escenario. De ser así, la reacción del mercado podría estar plenamente justificada.

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