Hoy tenemos una de las jornadas clave de lo que queda de año, ya que podría ser el catalizador que acelere este (por ahora) ligero viraje a la baja que las bolsas están teniendo. Sobre la mesa están las dudas sobre la sostenibilidad del ritmo de inversiones anunciadas en los últimos meses que afectan directamente a la previsión de los beneficios no solo de la compañía, si no de prácticamente toda la economía.
Recordemos que este “hype” no solo se ha quedado en el sector tecnológico, si no que se espera que afecte a todos los sectores económicos, por lo que un ajuste en las expectativas podría arrastrar a todo el mercado en general.
Son varias las cosas a las que tenemos que estar atentos hoy, pero sobre todo no hay que dejarse llevar por lo superficial. Que Nvidia supere las expectativas no es raro, se trata de un negocio tan escalado que cualquier mejora en los ingresos va directamente sobre los márgenes y beneficios, por lo que es normal que la precisión de los analistas no sea muy alta. Para hacernos una idea, Nvidia lleva 12 trimestres consecutivos batiendo a las estimaciones.
Sin embargo, esto no siempre se ha traducido en subidas necesariamente ya que si, es importante saber si ha ganado más o menos de lo esperado, pero lo esperado por los analistas no tiene que coincidir con lo esperado por el mercado. Puede que el mercado descontase ya una mejora de las estimaciones, por lo que cuando esta ocurre el precio no se mueve al respecto pues ya se contaba con ello.
Lo importante ahora es, sobre todo, el guidance, es decir, las propias expectativas de la empresa. El mercado necesita que Nvidia salga al rescate con unas expectativas muy positivas, subiendo su guía y borrando de un plumazo estas dudas que tiene el mercado.
Si no perciben esto o (peor todavía) si ven una rebaja en la guía de Nvidia… el movimiento a la baja puede ser muy doloroso. El mercado de opciones está descontando implícitamente que el precio de las acciones de Nvidia podría moverse mañana entre un +7% y un -8,5%. Dicho de otro modo, o vemos un fuerte rebote o vemos una fuerte caída.
Esto no lo digo para asustar a nadie, si no más bien al contrario. Son movimientos que se pueden dar con cierta facilidad en una situación como esta y en una empresa como Nvidia. Obviamente no hablamos de este rango de movimientos para índices como el Nasdaq o el S&P 500. Pero conviene estar preparado y asumir que estos movimientos se pueden dar y no pasa absolutamente nada.
Otro factor que podría afectar específicamente al precio de Nvidia, sin que arrastre tanto al mercado en general, es si se pone en duda la posición dominante de Nvidia como proveedor de chips en los centros de datos. Recordemos que estos son los que van a impulsar la mayor parte de la demanda futura de productos y servicios de Nvidia, por lo que si empieza a percibirse cierta amenaza por parte de otros competidores las expectativas podrían sufrir un gran recorte.
Esto, como digo, no debería de arrastrar necesariamente al mercado en general, pues no confirma dudas sobre la sostenibilidad de estas inversiones, si no sobre la sostenibilidad de la posición de Nvidia en estas inversiones.
Son muchas las incógnitas que tenemos sobre la mesa, por lo que probablemente esto se traduzca en volatilidad en los mercados durante la jornada de hoy que irá aumentando conforme se va acercando el momento de presentación de los resultados.
Por ahora, manteniendo el enfoque técnico, seguimos viendo una tendencia bajista en el gráfico de 1 hora que hoy podría confirmarse en el gráfico diario. Mucho ojo también a cómo afecta todo esto al resto de activos como el oro, los tipos de interés o el propio dólar.
