Durante toda la jornada de ayer los mercados cotizaron de manera algo errática, especialmente en Estados Unidos. La jornada empezó con las bolsas europeas subiendo, llegando incluso a marcar nuevos máximos históricos. Por su parte, los futuros americanos también parecía que iban a disfrutar de una nueva sesión positiva y todo apuntaba a que los mercados buscarían recuperar los niveles previos a las caídas del lunes. Sin embargo, no tardaron mucho en empezar a flojear y, con la apertura americana, los índices americanos ya caían. Los tipos, por su parte, también habían empezado la jornada con caídas que, a medida que iba progresando la sesión, iban retrocediendo poco a poco.
Los ojos estaban puestos en la reunión de la Fed donde se iba a tomar la decisión de qué hacer con los tipos de interés y, sobre todo, se iba a tener nueva información sobre el nuevo punto de vista de la Fed respecto la economía norteamericana. La decisión no sorprendió ni a analistas ni a los mercados quienes apenas reaccionaron. Lo único que se observó fue un aumento ligero en la volatilidad en la renta variable, aunque nada realmente preocupante.
Entrando en profundidad acerca de lo que se comunicó en la decisión de los tipos hubo algunos cambios con respecto a las anteriores decisiones. Lo más destacado es que anteriormente se hablaba de que la inflación estaba corrigiendo a un ritmo bueno y preocupaba el aumento en el desempleo mientras que ahora el discurso ha cambiado a uno en el que se habla de estabilización en el desempleo y una estabilización de la inflación en niveles “algo elevados”.
Se confirma ese cambio de realidad que los datos nos llevan mostrando durante meses. La economía americana ha tocado suelo y lo que viene de ahora en adelante parece que será mayor crecimiento, especialmente si Donald Trump ayuda con su programa fiscal expansivo. Por tanto, no esperemos bajadas de tipos importantes este año y, aunque la curva de tipos esté ya en positivo, es decir, los tipos a largo plazo sean superiores a los del corto plazo, mucho ojo con lanzarse a invertir en bonos a largo plazo porque si las expectativas de crecimiento mejoran la curva de tipos podría seguir inclinándose. Recordemos que la curva se puede inclinar o bien porque los tipos a largo suban más que los de corto o bien porque los tipos a corto caigan más que los tipos a largo. Dado que no se esperan bajadas de tipos en el corto plazo, si viene esa inclinación de la curva será con mayores subidas de tipos en el largo plazo.
Por otro lado, hoy tenemos la reunión del BCE. Ya lo comentábamos ayer, la situación aquí no es tan clara como lo es en Estados Unidos. Mientras que ahí los datos llevan meses apuntando en esta dirección en Europa hay indicadores que dan esperanza, pero otros que todavía siguen preocupando. Esto es perfectamente normal ya que hay indicadores que tardan mucho más en reaccionar. Sin embargo, el único motivo por el que nos interesa identificar las tendencias de crecimiento es para extrapolarlo a tendencias de beneficios. Por lo que si no queda claro si el crecimiento está cayendo, subiendo o plano, lo mejor es observar la tendencia de los beneficios. Respecto a esto, creo que la tendencia es, cuanto menos, positiva. De nuevo, no es algo generalizado, pero sí algo que se puede observar con cierta facilidad. Sin ir más lejos, los bancos que son uno de los sectores que más dependen del crecimiento económico, siguen presentando datos espectaculares. Hoy BBVA ha presentado sus resultados ofreciendo un crecimiento anual de los beneficios del 39,1%. Y no, no es por los mayores tipos ya que en 2024 los tipos han, de hecho, caído.
Otro dato que conoceremos hoy serán datos de PIB en algunos países europeos como Francia, Italia, Alemania, España y del conjunto de la Zona Euro, por lo que podremos tener también referencias macro sobre cómo está siendo el crecimiento económico aquí en Europa que nos ayudarán a entender también el mensaje que puedan dar hoy los miembros del BCE. Por ahora, en el mercado se respira cierto optimismo con las bolsas y los bonos subiendo.
