Ayer los mercados cerraron una buena sesión después de que comenzaran con caídas después de la respuesta de China ante los aranceles anunciados contra Estados Unidos. Sin embargo, el anuncio de una reunión telefónica entre Trump y Xi Jimping. Recordemos que el lunes, después de los anuncios de Trump el fin de semana, se consiguió llegar a un acuerdo para atrasar la imposición de esos aranceles y esto provocó que las caídas de las bolsas se suavizaran. Comentábamos en el diario de ayer que China no es ni México ni Canadá y que no iba a permitir que se le extorsionara de esta forma por lo que el hecho de que hayan acordado reunirse es una buena noticia.
Donde también se observó esto fue en la cotización del dólar. Los días previos habían sido días donde el dólar se había fortalecido respecto la mayoría de divisas ante estos problemas comerciales que estaban surgiendo. Así, ahora que parecía que no iba a ser para tanto, el dólar está volviendo de nuevo a corregir y ayer lo hizo con fuerza cayendo cerca de un 0,70%. Sin embargo, un activo que sigue aguantando y marcando nuevos máximos es el oro.
2024 ha sido un año muy bueno para el oro, pero en la última parte del año parecía que había encontrado su techo y lo vimos cómo cayó desde los 2.800 dólares hasta los 2.600 dólares. El principal factor que apuntaba a que el oro podría seguir revalorizándose era que pudiéramos ver caídas en los tipos de interés reales, es decir, que los bancos centrales fueran a bajar tipos a un ritmo superior al que baja la inflación. Dado que la última parte del año 2024 lo que vimos fue precisamente una fuerte subida en los tipos al descontar con mayores probabilidades una aceleración en el crecimiento, esto pesó demasiado en el oro, quien no tuvo más remedio que corregir.
Ahora la cosa no ha cambiado mucho en este respecto, es decir, no hay motivos para pensar de nuevo que los bancos centrales puedan bajar los tipos reales. Sin embargo, el oro ha iniciado 2025 con fuertes subidas rompiendo sin ningún tipo de dudas los máximos históricos y, por ahora, sin un techo a la vista. Como siempre decimos, la mejor forma de entender qué puede estar pasando es analizarlo desde varios puntos de vista, es decir, ver el comportamiento de otros tipos de activos. En el caso del oro lo importante es ver los movimientos en los tipos y en el dólar.
Empezando por los tipos, es cierto que 2025 está siendo un año donde los tipos han dejado de subir al ritmo que venían haciéndolo a finales de 2024 y, las últimas semanas, incluso han caído con fuerza. Si nos vamos al bono a 10 años estadounidense nos encontramos con que los tipos siguieron subiendo los primeros días del año tocando un máximo la segunda semana en el 4,80% pero desde entonces todo han sido caídas hasta el 4,48% actual. Esto va en favor del movimiento del oro que hemos visto. Respecto el dólar, el comportamiento este año está siendo más bien errático. Al principio vimos subidas acompañando a estas subidas de los tipos, pero también tocó techo en la segunda semana del año y desde entonces el resto de enero solo vimos caídas en el dólar. Esto también va en favor del oro. Sin embargo, en febrero lo que hemos visto precisamente es una fuerte revalorización del dólar los primeros días y, ahora, una fuerte depreciación del dólar. Esto se ha debido puramente a los temas comerciales y geopolíticos que, normalmente, suelen fortalecer al oro también. Por tanto, como vemos la subida en lo que llevamos de año del oro tiene sentido, aunque también se explica por factores que no sabemos si seguirán estando presentes mucho tiempo.
De cara a la sesión de hoy volvemos a tener a las bolsas americanas en rojo, al menos eso nos dicen los índices porque si observamos el comportamiento de índices como el Russell 2000, sus futuros no parecen reflejar estas caídas. El motivo es, de nuevo, que las tecnológicas están cayendo en este caso por unos “malos” resultados de Alphabet ayer al cierre. Así, tenemos a los futuros del Nasdaq cayendo un -0,90%, los del S&P 500 un -0.54%, mientras que el Russell 2000 cae apenas un -0,06%.
