Y del mismo modo que el miércoles tuvimos malos datos de IPC y esto llevó a que los tipos subieran unos 10 pb en el bono a 10 años de Estados Unidos, ayer tuvimos malos datos de IPP y lo que vimos fue una caída de otros 10 pb. Seguimos viendo movimientos extraños en los mercados, pero todavía dejando un rastro de optimismo. Estos datos de IPP que conocimos ayer reflejan la evolución de los precios que pagan los productores y suelen ir algo adelantados al IPC. De hecho, si observamos los últimos 4 meses podemos ver cómo antes de que el IPC empezara a acelerarse, vimos indicios de esto en el IPP. Ayer, aunque conocimos un “mal” dato de IPP al superarse las expectativas de los analistas, lo cierto es que el crecimiento mensual de los precios al productor subió un 0,4% frente al 0,5% del mes anterior. Siguiendo con esta lógica no es descabellado pensar que si el IPP se ha desacelerado este mes, probablemente en los próximos meses veamos lo mismo en el IPC. Tal vez sea esto lo que provocó esa corrección en los tipos ayer.
Sea como sea, la gente sigue preocupada precisamente porque este problema de la inflación está volviendo a sonar ahora con más fuerza y eso que todavía no se han empezado a notar los efectos de los aranceles que Trump ha empezado a imponer. Y aquí es donde creo que conviene pararse un momento y pensar sobre el efecto que tienen realmente los aranceles ya que, lejos de lo que piensa la mayoría, los aranceles no generan inflación si no que desaceleran el crecimiento económico.
El término inflación hace referencia a la subida generalizada de los precios de manera sostenida. Cuando suben los aranceles es cierto que aumenta el precio directamente de aquellos productos a los que les afecta este arancel y puede que en un primer momento, si este arancel se aplica a un producto muy empleado en la economía, veamos los precios subir, pero esto no entra dentro de la definición de inflación. Y es importante esta definición porque no es lo mismo que los precios suban durante unos meses mientras se adaptan a una nueva situación arancelaria a que los precios suban de forma generalizada y sostenida. En el primer escenario es el mercado quien se regula por si solo tratando de buscar otros bienes complementarios que intenten suavizar este efecto. Pensemos por ejemplo en una subida a los aranceles del acero. Cabe esperar que en esta situación todos los productos producidos con acero suban de precio y puede que en un primer momento así sea si es que los productores son capaces de trasladar este mayor precio a los consumidores, ya que puede ocurrir simplemente que no sean capaces de hacerlo y esto afecte directamente a sus márgenes. Supongamos que sí que son capaces de subir los precios. A partir de ese momento los productores intentarán buscar la manera de volver a bajar los precios de sus productos produciendo, por ejemplo, con otra materia prima sustitutiva o simplemente importando de otro país con menores aranceles.
En cambio, en un escenario de inflación, es decir, de subida generalizada y sostenida de los precios, el común denominador es el medio de intercambio, es decir, el dinero. Si la moneda de pago es cada vez más abundante y aumenta a un ritmo mayor que los bienes y servicios producidos el valor relativo del dinero cae y la gente está dispuesta a pagar mayores precios. Este problema no se soluciona por si solo, si no que requiere una menor disponibilidad de dinero y esto es precisamente lo que los bancos centrales están intentando hacer los últimos dos años. Y digo intentando no porque intenten combatir con la inflación, si no porque intentan reducir la cantidad de dinero en circulación, pero lamentablemente no lo están consiguiendo como esperaban y esto es lo que está detrás de la persistencia en la inflación. Aunque 2022 y 2023 fueron años de caída en la masa monetaria, en 2024 hemos vuelto a ver crecimientos positivos de estamos ya cerca de los niveles previos a la crisis inflacionista.
Veremos cómo evoluciona esto, pero si la preocupación está en la inflación creo que hay que prestar más atención a indicadores como el crecimiento de la masa monetaria y menos a temas como los aranceles. Por ahora los tipos permanecen planos, el oro sube y los futuros americanos y las bolsas europeas también están planos.
