Nueva sesión de ventas en Estados Unidos tras una apertura que apuntaba al alza y hoy volvemos a ver a los futuros americanos cotizar con ligeras caídas. La debilidad actual en las bolsas es notable y no solo lo podemos ver con la tendencia a corto plazo, si no también con otros indicadores como la propia volatilidad, el comportamiento de los tipos y el comportamiento de los spreads. Tal y como comentábamos ayer, a la hora de interpretar los datos económicos conviene verlos con perspectiva y observando el comportamiento paralelo de otros datos que nos puedan dar más pistas acerca de aquello que estamos viendo. La perspectiva es clave porque la realidad puede ser radicalmente diferente. Pensemos en un cilindro, si lo vemos de frente y en 2 dimensiones podemos ver un círculo, mientras que si lo vemos de lado en 2 dimensiones veremos un cuadrado. Cualquiera de los dos tiene razón y a la vez ninguno lo tiene. Los dos están viendo un círculo y un cuadrado respectivamente, pero no es eso lo que tienen delante. Necesitan combinar ambos puntos de vista y convertir la imagen a 3 dimensiones para darse cuenta de que, en realidad, es un cilindro.
En este caso, lamentablemente, no basta con ver dos perspectivas, si no que probablemente tengamos que ver muchas más y puede incluso que nunca sean suficientes. En la actualidad, ya estamos viendo cómo ciertos indicadores adelantados que parecía que estaban remontando vuelven a dar señales de alerta. Esto ha hecho que las bolsas empiecen a mostrar debilidad, que la volatilidad suba, que los tipos bajen y que los spreads suban ligeramente. Todo esto apunta en una dirección: crecimiento económico desacelerándose. Este escenario no es el que muchos pensábamos que nos encontraríamos en este 2025, pero creo que debemos de tener paciencia porque hay ciertos factores que están afectando a la economía con cierto retraso y que quizá sea eso lo que estamos observando ahora.
Uno de los principales factores que determinan el crecimiento económico son los tipos de interés. Si los tipos de interés son demasiado elevados no habrá demanda de crédito por lo que en general la actividad económica frenará. Habrá menos producción, menos inversión, menos consumo, etc. Lo queramos o no, la deuda es un acelerador de la economía y cuando no está se nota. En los últimos 4 meses hemos visto una fuerte subida en los tipos que podría estar dejando su influencia clara en estos datos económicos. No lo comentamos, pero el mismo viernes que tuvimos los datos preliminares de PMI también tuvimos datos de confianza del consumidor y este también sufrió una caída superior a lo esperado. En este caso, tanto PMIs como expectativas de consumidor son datos que reflejan expectativas y confianza. Puede que en ambos casos lo que estemos viendo es un ajuste en las expectativas y que hasta ahora fueran demasiado optimistas y ahora se están ajustando.
También puede ser el escenario más negativo, es decir, que la economía no tenga fuerzas como para seguir creciendo y vayamos hacia una recesión. Este es un escenario que me cuesta imaginar porque no veo por dónde puede estar viniendo esta debilidad. Las recesiones, cuando son producidas por shocks endógenos la mayoría de veces tiene que ver con endeudamiento o burbujas especulativas. Por otro lado, cuando viene producida por factores exógenos suele ser por una política monetaria o fiscal excesivamente restrictiva o bien por factores completamente externos como guerras, pandemias, etc.
No vemos sobreendeudamiento en las economías (no hablo de endeudamiento público, ese casi que no cuenta) tampoco hay burbujas especulativas que puedan arrastrar a la economía. Sin embargo, si que hemos visto en los últimos meses cómo los tipos subían fuertemente ante el cambio de postura de la Fed de dejar de bajar tipos. Me inclino a pensar que es esto lo que está detrás de los recientes datos económicos. La reacción de los mercados también me parece lógica, pues ahora es más probable que en las siguientes reuniones la Fed decida bajar tipos, algo que precisamente podría solventar este problema. Sea como sea, lo cierto es que, tal y como dijimos ayer, no vemos señales suficientes que nos alerten de un peligro acechando a la economía.
