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Las actas de la Fed revelan división y preocupación

GSM&B AV Informe diario de mercados Las actas de la Fed revelan división y preocupación

Ayer, al cierre de la sesión, se publicaron las actas de la Fed. Como comentábamos en el informe de ayer, el mercado no parece especialmente preocupado. Todo apunta a que los tipos se mantendrán en los niveles actuales durante un tiempo.

Ahora bien, en la última reunión vimos matices interesantes. Algunos miembros se mostraron partidarios de bajar los tipos, mientras que otros preferían mantenerlos sin cambios. Aunque el consenso fue claro, conviene entender qué hay detrás de esas posturas que podríamos llamar “disidentes”.

El punto central sigue siendo el mismo: el equilibrio entre inflación y empleo. La Fed tiene un mandato dual. No puede decidir mirando solo un indicador. Si la inflación repunta pero el empleo se debilita, la decisión no es automática. Dependerá de la intensidad de ambos movimientos. No es lo mismo una inflación que sube unas décimas que una que se descontrola. Tampoco es igual una ligera desaceleración del empleo que un deterioro claro del mercado laboral.

Hace no tanto, el empleo empezó a dar señales de debilidad. Es verdad que el último dato fue sorprendentemente sólido, pero habrá que confirmarlo en los próximos meses. No sería la primera vez que pasamos de una creación de empleo muy fuerte a una cifra decepcionante al mes siguiente.

En cuanto a la inflación, los últimos datos muestran cierta contención. Al menos, no estamos viendo una aceleración, pese a un entorno que podría ser inflacionario por el efecto de los aranceles. Si la inflación no repunta con ese viento en contra, es posible que las presiones inflacionistas previas estén perdiendo fuerza y compensen ese impacto puntual.

Con este contexto, se entienden las distintas sensibilidades dentro del comité. Quienes se inclinan por subir tipos temen que la inflación no esté bajando con suficiente claridad. Quienes prefieren bajarlos están más preocupados por el riesgo de frenar demasiado la economía. No son mensajes contradictorios. Es una diferencia de prioridades.

Aun así, el consenso sigue siendo mantener los tipos. El temor a un deterioro fuerte del empleo parece haberse reducido. Además, aunque la inflación anual se sitúe por debajo del objetivo del 2%, muchos miembros consideran que parte del efecto reciente responde a factores puntuales, como los aranceles, que deberían diluirse con el tiempo.

Un aspecto novedoso fue la discusión sobre el impacto de la inteligencia artificial en la productividad y en la estructura económica. Si la IA impulsa la productividad, podría traducirse en una asignación más eficiente de recursos y, en ciertos sectores, en menores precios.

La incógnita está en el ritmo del ajuste. Si la disrupción es rápida y profunda, podría destruir empleo a corto plazo y generar un impacto negativo que eclipse, al menos temporalmente, las ganancias de productividad.

Este debate no es nuevo. Cada revolución tecnológica ha despertado temores similares. Sin embargo, la experiencia histórica muestra que, en términos agregados, la economía suele salir fortalecida, aunque el proceso no sea lineal ni exento de costes.

Por último, también se percibe cierta preocupación sobre la futura presidencia de la Fed tras Jerome Powell. Algunos miembros temen que el mercado pueda cuestionar la independencia del próximo presidente. Si eso ocurriera, las decisiones de política monetaria perderían efectividad.

Para evitarlo, las actas insisten en un mensaje claro: las decisiones deben basarse exclusivamente en los datos económicos. Es una forma de reforzar la credibilidad de la institución y enviar una señal de estabilidad a los mercados.

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