El mercado sigue dejando clara su opinión sobre lo ocurrido este fin de semana a Venezuela. No va a haber un efecto económico claro sobre las empresas estadounidenses, aunque sí sobre las empresas venezolanas. En estos primeros días del año el comportamiento de la bolsa estadounidense ha tenido un comportamiento normal. De hecho, las bolsas europeas han superado a las estadounidenses. El precio del petróleo tampoco ha mostrado un comportamiento extraordinario o fuera de lo normal. El oro y la plata sí que se han movido con fuerza los últimos días, pero también lo venían haciendo días antes de que esto ocurriera y, además, venimos de una fuerte corrección del precio de estos metales. Cuesta discernir si este movimiento se debe a una tendencia previa o como consecuencia de la intervención de Estados Unidos en Venezuela.
Donde sí que se ha visto un claro efecto es en la bolsa de Venezuela, donde desde que Estados Unidos capturase a Maduro las bolsas han subido cerca de un 75%. Teniendo en cuenta que esto ocurrió este fin de semana, el efecto es claro. Además, si contamos desde que empezó a surgir el rumor de que Trump iba a capturar a Maduro el efecto es todavía mayor. El propio Trump reconoció que la idea principal era capturarlo el día de navidad, pero que por factores tácticos no fue posible. Si cogemos el comportamiento desde el 26 de diciembre hasta hoy, la bolsa de Caracas ha subido un 142%.
Por tanto, dejando ideologías u opiniones políticas aparte, se espera que esto tenga un efecto claramente positivo en la economía venezolana. Y, como decíamos, no tanto en la economía estadounidense. Ya lo comentábamos en el diario del lunes, a pesar de que Venezuela tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo, la oferta de petróleo que aporta Venezuela sobre la oferta mundial es apenas del 1%.
No solo tenemos unas infraestructuras deficitarias y completamente depreciadas, sino que además el petróleo que se obtiene de Venezuela es un petróleo pesado. Este tipo de petróleo necesita ser diluido con petróleo ligero para poder ser comercializado, por lo que básicamente, Venezuela necesita primero importar petróleo para poder diluirlo con el suyo y luego poder exportarlo. Esto hace de la extracción de petróleo una actividad económica no tan rentable como cabría esperar.
Ahora Trump está amenazando con dar su siguiente golpe sobre el tablero geopolítico y controlar Groenlandia. Este sería un paso mucho más serio desde un punto de vista geopolítico. No solo porque los motivos no son tan “justificables”. Groenlandia, aunque tiene autonomía como nación, forma parte del territorio danés, el cual es un miembro de la OTAN. Estaríamos por tanto ante el ataque de un miembro de la OTAN a otro miembro de la OTAN.
En un primer momento, la idea es comprar Groenlandia. Como sabrás, la inmensa riqueza de Donald Trump se ha construido en el sector inmobiliario por lo que es algo que maneja a la perfección y, en este caso, está intentando aplicar esta lógica. Al fin y al cabo, Trump ya está pagando por defender el territorio al tener bases militares ahí, pero es un territorio que pertenece a Dinamarca, por tanto, comprar ese territorio sería una opción económicamente lógica, pero como es obvio, diplomáticamente complicada.
Esto no es nuevo, ni mucho menos, ya comentó al inicio de su candidatura que quería comprar Groenlandia. Lo que ha cambiado ahora es que ha dicho que lo quiere comprar, pero que la opción de usar la fuerza tampoco está descartada.
De momento, está habiendo mucho más ruido mediático que de mercado. Al final, los que invertimos ya sabemos como se las trae Trump, mucho ruido y pocas nueces. Su modus operandi es forzar a la contraparte a llegar a un entendimiento amistoso a base de amenazas, por lo que puede que estemos ante algo similar. El problema es que ha coincidido con una maniobra militar que ha supuesto el derrocamiento de un líder político de un país, por lo que es fácil que ahora se vea más probable que haga lo mismo con Groenlandia.
De momento, hoy vemos ligeras caídas del 0,23% en los futuros americanos y caídas del 0,11% en las bolsas europeas. Los tipos caen entre 3 y 4 pb en Europa y Estados Unidos y el oro corrige ligeramente también. Día normal pese a las noticias geopolíticas.