Para resumir la jornada del viernes podemos hacerlo en dos fases. La primera de ellas cuando el mercado empezó a acelerar unas caídas que habían comenzado la sesión siendo de apenas el 0,30% en las bolsas estadounidenses, pero que llegaron a acelerarse hasta el 1,50%. La segunda fase la tenemos precisamente cuando ocurrió lo contrario, es decir, cuando estas caídas pasaron de ser del 1,50% a incluso llegar a cerrar con subidas del 0,13% y que se han ido prolongando durante todo el fin de semana.
En la primera fase vimos cómo el mercado seguía preocupado por las altas valoraciones y expectativas de las empresas tecnológicas, especialmente aquellas relacionadas directamente con la IA. Los recientes datos económicos parecían estar arrojando luces y sombras y, mientras se aclaraba la dirección de todo esto no paraban de cerrarse acuerdos donde se seguían moviendo decenas de miles de millones de dólares.
Digamos que esta velocidad de acuerdos estaba empezando a ser muy superior a la que el mercado estaba dispuesto a tolerar por lo que pasó de premiarlo a penalizarlo. La prueba la tenemos viendo el comportamiento de Meta, quien desde que anunció sus planes de inversión en IA en sus últimos resultados empresariales ha caído más de un 25%.
A esta preocupación se le sumó un nuevo y preocupante dato económico, la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan. En este dato, que vino acompañado de otros como las condiciones actuales o las expectativas de inflación, se observó un nuevo deterioro considerable en la confianza de los consumidores. Tanto que el dato se sitúa ya en los mínimos marcados en 2022 y cerca de los mínimos históricos.
Si observáramos el comportamiento de este indicador en un gráfico desde 1980 hasta la actualidad veríamos como cada vez que se ha comportado como lo viene haciendo los últimos 3 años pronto sufríamos una recesión.
Esto supuso una nueva losa que pesó demasiado y que acabó provocando que los mercados aceleraran sus caídas tal y como hemos mencionado al principio.
Sin embargo, los refuerzos llegaron justo a tiempo y los demócratas del Senado presentaron una nueva propuesta con la intención de poner fin al cierre del gobierno de los Estados Unidos más largo de la historia. Esto mejoró el ánimo de los inversores e inició la segunda fase, la de la recuperación.
Gracias a esto, el S&P 500 mejoró hasta el punto en que cerró con subidas del 0,13%. El Nasdaq también mejoró drásticamente, pero no lo suficiente, cerrando con una caída del 0,21%.
Este primer paso ha dado un segundo cuando ayer mismo el Senado aprobó un voto procedimental gracias a que 6 demócratas se unieron a los republicanos para alcanzar el umbral mínimo de 60 votos frente a 40 en contra. En este acuerdo se resuelve el problema de la financiación del gobierno hasta el 30 de enero de 2026 entre otros.
Para que el gobierno se reabra de nuevo es necesario que se realice una votación final en el propio Senado y ser aprobada por la Cámara de Representantes (donde ahí si que los republicanos tienen suficientes votos para pasarla sin contar con apoyo de demócratas). Por tanto, parece que finalmente en los próximos días se va a resolver este cierre del gobierno.
Falta ver si para bien o para mal, pues recordemos que el mercado sigue esperando datos muy importantes como los de IPC o los de PIB.
De momento el mercado lo celebra y tenemos a los futuros americanos subiendo cerca del 1%, con los bonos cayendo y, sospechosamente, con el oro subiendo un 2%. Respecto el mercado europeo, estas subidas se están contagiando también y tenemos al Eurostoxx subiendo un 1,20%.
