La tercera y cuarta semana del mes son las semanas donde mayor tranquilidad suele haber en los mercados ya que son semanas en las que apenas hay referencias macroeconómicas. No obstante, precisamente por no haber nuevos datos que muevan los mercados, los inversores tienen que ir un poco a ciegas y debatir sobre la situación actual, pero sobre todo contrastar la realidad de la economía con lo descontado por los mercados financieros. Por ello, vamos a intentar por un lado ver y analizar en qué estado se encuentran los mercados para luego contrastarlo con las tendencias económicas actuales.
Ayer hablábamos de que la economía americana no parece estar en esa situación de clara aceleración del crecimiento que se descontaba hace unos meses. Esto afecta especialmente a empresas de sectores cíclicos o de pequeña capitalización, precisamente dos tipos de empresas cuyos rendimientos en el año están siendo relativamente pobres salvo por una semana en la que estos sí que subieron, quitando esta semana este tipo de empresas no han ido a ningún lado en lo que llevamos de año. Por otro lado, tenemos a las empresas tecnológicas las cuales están muy influidas por el auge de la inteligencia artificial, que ya tuvo un muy buen rally a mediados/finales del año pasado.
Este rally no solo vino por unas mayores expectativas que se reflejaron en forma de mayores ratios de valoración, si no también por unos mayores beneficios. Sin embargo, el cambio de rumbo aparente en los tipos hace cuestionarnos si quizá este aumento en las valoraciones debería o no de revertir. No porque haya menores expectativas, si no porque ahora se espera que el precio del dinero (los tipos de interés) vayan a subir. Si vemos cómo lo están haciendo las empresas tecnológicas en particular, pero de crecimiento en general vemos un peor comportamiento relativo respecto al propio S&P 500.
Sin embargo, quitando a estos pocos sectores o tipos de activos que realmente dependen de factores que en la actualidad son muy específicos, el resto del mercado lo está haciendo realmente bien, incluidas las bolsas europeas. Sectorialmente tenemos a sectores como el de telecomunicaciones, el cual está subiendo con fuerza lo que llevamos de año acercándose al 9%, le sigue el financiero con una subida del 7%, el de materias primas también con subidas cercanas al 7%. Con subidas del 5% tenemos a los sectores de salud y energético, aunque lo cierto es que estos dos vienen de mostrar un comportamiento realmente negativo las últimas semanas. Finalmente, tenemos a los sectores de servicios básicos, industrial y de real estate con subidas que claramente superan al S&P 500, superando el 4%.
Estos sectores, es decir, la mayoría de sectores, realmente se están viendo beneficiados por una cuestión de valoración relativa. Y es que venimos de 2 años donde lo único que subía era la tecnología y ahora que parece haber cierta estabilidad con respecto a los factores macro, es momento de que el resto del mercado remonte. En Europa tenemos una combinación de esto con, además, una situación macro que aparentemente va mejorando ya que probablemente sigamos viendo los tipos bajar en Europa a la vez que el crecimiento empieza a recuperarse. Este escenario hace que las bolsas europeas sean, por ahora, las claras ganadoras del año y, si todos sigue así, probablemente la que acabe ganando el año después de 14 años donde las bolsas americanas han ganado casi sistemáticamente al resto de bolsas internacionales.
De cara a la sesión de hoy, como decía, no tendremos datos macro especialmente relevantes. Aun así, podemos ver a los futuros americanos subir con mayor fuerza en el caso del Nasdaq mientras que hoy Europa ha abierto plana. Seguiremos de cerca la evolución de estas tendencias tanto de mercado como económicas y analizando las señales que puede estar reflejando intrínsecamente.
