El viernes, tal y como anticipábamos, tuvimos una jornada tranquila gracias a un calendario económico prácticamente vacío. Quitando el dato de pedidos de bienes duraderos apenas hubo referencias macroeconómicas. Sin embargo, lo que si que podría mover el mercado y, de hecho, lo ha hecho durante este fin de semana, eran unas posibles declaraciones de Donald Trump.
Como digo, así fue, Trump el viernes dejó una cantidad inmensa de titulares con sus declaraciones en las que habló de aranceles, pero también de otros temas menos relevantes a nivel económico como el caso Epstein, la guerra Israel-Gaza e incluso llegó a hablar de Powell, con quien empleó un tono mucho menos agresivo.
Lo más relevante a nivel económico fue que afirmó que estimaba en un 50% las probabilidades de alcanzar un acuerdo comercial con la Unión Europea. Esto despertó algo de esperanza entre los inversores que, finalmente, se ha acabado confirmando este mismo domingo.
Y es que, aunque no se trata de un acuerdo definitivo, si no más bien un primer preacuerdo, tenemos ya firmado el tan ansiado acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea. En este acuerdo, igual que ocurrió con Japón, se ha acordado imponer un arancel del 15% a la mayoría de productos procedentes de la Unión Europea, así como un plan de inversión inmenso por parte de la Unión Europea en Estados Unidos.
Empecemos por analizar el impacto de los aranceles. Ya sabemos que los aranceles tienen un efecto perjudicial para la economía global. Distorsionan la libre competencia y reducen la eficiencia de los precios a la hora de valorar realmente bienes y servicios. Sin embargo, tal y como ha dicho Lagarde en posteriores declaraciones, las empresas europeas necesitan cierta certidumbre y visibilidad.
Esto es algo que ya hemos comentado anteriormente, aunque el daño de los aranceles es innegable, una vez asumes que vas a tener aranceles si o si, lo mejor es que estos queden aclarados cuanto antes. De este modo las empresas pueden pivotar, organizarse y adaptarse. De lo contrario, la incertidumbre les frena y esto acaba afectando más al crecimiento económico.
Estados Unidos también es consciente de esto y lo está usando como arma, obligando a sus socios a pasar por el aro con acuerdos que para nada son justos. Y es que en este acuerdo no solo se ha cerrado un arancel del 15% para todas las importaciones procedentes de la Unión Europea, si no que además se ha cerrado un acuerdo del 0% para todas las importaciones europeas procedentes de Estados Unidos. Y a esto hay que sumar el compromiso de invertir hasta 600 mil millones de dólares más en armamento y 750 mil millones de dólares en energía.
Respecto la reacción del mercado, está siendo buena. Recordemos que ya la semana pasada el mercado intentó anticiparse tras alcanzarse el acuerdo entre Estados Unidos y Japón, por lo que la reacción hoy está siendo la de “confirmación” de lo anticipado. Las bolsas europeas suben un 1% mientras que los futuros americanos suben un 0,35%. En cuanto a los tipos, estos están cayendo ligeramente, aunque nada destacable. A quien sí le está beneficiando esto es al dólar, que hoy sube un 0,41%, aunque esto no está impidiendo que el oro se mantenga intentando aguantar el nivel de 3.400 dólares la onza.
Esta semana tendremos que vigilar de cerca los datos económicos, especialmente a partir del miércoles, cuando conoceremos el primer dato preliminar de PIB del segundo trimestre tanto en la Zona Euro como en Estados Unidos. A partir de entonces tendremos el jueves datos de IPC y el viernes el informe oficial de empleo en Estados Unidos. Por tanto, mucho ojo esta semana al calendario económico.
Síguenos en X para estar al día de toda la información.
Puedes revisar todos los diarios aquí.
