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El mercado celebra la desescalada entre EEUU-Israel e Irán

GSM&B AV Informe diario de mercados El mercado celebra la desescalada entre EEUU-Israel e Irán

Ayer vimos un fuerte rebote en las bolsas después de que, poco a poco, empezaran a surtir efecto las afirmaciones de que Trump estaría dispuesto a poner fin a la guerra, incluso sin un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz.

Esta noticia la conocíamos desde primera hora de la mañana, pero su impacto tardó varias horas en reflejarse. Y es que, como veremos hoy, el mercado no solo ve y escucha lo que se dice, sino también cómo reacciona ante ello.

Las bolsas no habrían subido como lo hicieron ayer (y vuelven a hacerlo hoy) si los tipos no hubieran caído tanto; y los tipos no habrían caído tanto si el petróleo no hubiera retrocedido con la misma intensidad. El hecho de que estos movimientos se produjeran de forma prácticamente secuencial refuerza la idea de que se trata de un movimiento sano.

En concreto, el movimiento al alza que vimos ayer en los mercados financieros fue el mejor desde mayo del año pasado. Además, se dio en un entorno saludable, respaldado por otros activos y con amplitud: hubo subidas generalizadas. De las 500 empresas que componen el S&P 500, 491 cerraron en positivo.

Otro de los activos que subió con fuerza fue el oro, que ya supera los 4.750 dólares por onza. Puede que muchos penséis que este comportamiento no encaja con una situación en la que, precisamente, se ha anunciado una desescalada de un conflicto internacional.

Conviene recordar que el oro no se mueve tanto por tensiones geopolíticas o momentos de crisis, sino por los tipos de interés reales. Estos se calculan restando a los tipos nominales la inflación esperada. Si la inflación esperada aumenta, pero los tipos no lo hacen en la misma medida, el tipo de interés real cae, lo que suele impulsar el precio del oro.

En las últimas semanas, los tipos han subido con fuerza y, aunque también lo han hecho las expectativas de inflación, no han sido suficientes para compensar otro factor que estaba lastrando al oro: el elevado apalancamiento en los mercados financieros.

Con estos niveles de apalancamiento y las bolsas cayendo, muchos inversores apalancados estaban cerca de quedarse sin margen de garantía. Para evitarlo, se vieron obligados a liquidar otras posiciones, siendo el oro uno de los principales perjudicados.

Por eso, ahora que las bolsas están subiendo, el oro también repunta. No porque el contexto le beneficie directamente, sino porque permite la reentrada de inversores que anteriormente tuvieron que cerrar posiciones de forma forzosa.

A partir de ahora, habrá que vigilar si las declaraciones de Trump se traducen en acciones concretas. Hoy se habla de un posible desenlace en un plazo de dos o tres semanas, pero pueden pasar muchas cosas hasta entonces.

La buena noticia es que, tal y como comentamos ayer, Trump considera que su operación en Irán ha sido un éxito y que ha cumplido sus objetivos militares. No sabemos si es así, pero mientras mantenga ese discurso, aumentan las probabilidades de que termine saliendo de este lío en el que él mismo nos ha metido.

De cara a las próximas semanas, esperamos ver el petróleo por debajo de los 80 dólares por barril, a las bolsas europeas retomando su tendencia alcista previa al ataque, a las bolsas estadounidenses avanzando pese a las dudas sobre las valoraciones tecnológicas, y a los tipos de interés volviendo a niveles más equilibrados.

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