Al parecer, las caídas que vimos el lunes —especialmente en el sector del software— se deben a un artículo publicado por Citrini Research. Desde el principio dejan claro que no se trata de una predicción, sino de un escenario posible. Y plantean algo que muchos ni siquiera se habían parado a considerar: que la IA funcione mejor de lo esperado incluso… y que, aun así, termine perjudicando a la economía.
Hoy el mercado parece debatirse entre dos opciones: que la IA funcione y las enormes inversiones realizadas se rentabilicen como se esperaba y permita aumentos de productividad que generen crecimiento, o que la IA decepcione y esas inversiones generen pérdidas o retornos muy inferiores a lo previsto. Pero Citrini propone un tercer escenario: que la IA sí funcione, que aumente la productividad, mejore los márgenes y dispare los beneficios… y que precisamente por eso el desempleo se duplique y desemboque en una crisis económica.
La lógica es la siguiente: si la productividad se multiplica, la automatización se extiende no solo a la industria, sino también a muchos servicios que hoy consideramos difíciles de reemplazar. Abogados, médicos, asesores… profesionales cuyo valor depende del conocimiento podrían verse desplazados por una IA que sabe lo mismo o más, pero a un coste irrisorio. El resultado sería una economía capaz de producir más que nunca, pero con menos trabajadores cobrando salarios.
El desenlace que dibujan es duro: desempleo por encima del 10 % en Estados Unidos, un mercado bajista prolongado durante años y un shock severo para el consumo. La paradoja sería clara: las máquinas producen todo, pero nadie puede comprarlo.
Hay que reconocer que el argumento tiene coherencia interna. Si millones de personas pierden su empleo, el consumo se resentiría. Sin embargo, nosotros no creemos que ese sea el desenlace más probable. Y no porque no queramos creerlo, sino porque existe un principio económico que históricamente ha demostrado una enorme capacidad de adaptación: la Ley de Say.
Citrini sostiene que, sin empleo, no hay ingresos y, por tanto, no hay demanda. Pero Jean-Baptiste Say defendía que la oferta crea su propia demanda. En el fondo, la economía funciona como un sistema de intercambio en el que el dinero es solo un intermediario. Si la IA permite producir bienes y servicios a costes drásticamente inferiores, el “precio” de la vida también caerá. No es que el poder adquisitivo desaparezca; es que se transforma.
El escenario verdaderamente problemático sería aquel en el que la IA sustituye a gran parte de la fuerza laboral, pero el coste de la vida permanece intacto. Sin embargo, si los coches, las casas, la comida, el software o los servicios médicos y legales se abaratan de forma sustancial, la ecuación cambia.
Además, tendemos a subestimar nuestra capacidad para crear nuevas necesidades y nuevas profesiones. Hace 100 años, el sector servicios tenía un peso muy reducido. Un siglo antes, ni siquiera existía como lo entendemos hoy. Cada revolución tecnológica ha destruido empleos, pero también ha creado otros que antes eran inimaginables.
Hace apenas 30 años no existían el diseñador web, el estratega SEO, el desarrollador de apps, el creador de contenido o el analista de datos. Surgieron porque cambió la estructura productiva. Y lo mismo ocurrió con la máquina de vapor, la electricidad o internet. La tecnología desplaza, sí, pero también abre espacios completamente nuevos.
Hoy tenemos trabajos que no existían cuando naciste y, aun así, seguimos pensando que esta vez será diferente, que la IA agotará todas las posibilidades. Pero el ser humano es extraordinariamente ingenioso para detectar nuevas oportunidades. La nueva estructura de capital generará empleos que hoy ni siquiera podemos imaginar, del mismo modo que hace tres décadas no podíamos anticipar muchos de los actuales.
La Ley de Say ha sobrevivido a más de 200 años y a varias revoluciones industriales. Ha visto transformaciones radicales en la forma de producir, trabajar y consumir. Después de todo eso, ¿de verdad vamos a apostar a que esta vez será diferente?
