Parece que, por ahora, vuelve la calma a los mercados tras el importante rebote de las bolsas de Estados Unidos en la jornada del viernes. El Nasdaq ya había roto a la baja su media de 100 días y le estaba costando recuperarla mientras que el S&P 500 estaba apoyada en ella. Por otro lado, si observamos el comportamiento del Russell 2000 de empresas de pequeña capitalización estadounidenses, vemos una tendencia igualmente negativa e incluso más preocupante en este caso.
El Russell 2000 ya rompió la media de 100 días el lunes pasado y desde entonces hasta el viernes no había tenido éxito en recuperarla. De hecho, el jueves lo intentó con fuerzas, pero acabó cediendo y amenazando con perder incluso la media de 200 días.
Parecía que todo estaba a las puertas de un nuevo movimiento a la baja cuando apareció John Williams, el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, y una de las figuras más influyentes dentro de la Fed. Williams declaró que los riesgos para el empleo habían aumentado y que los tipos de interés todavía tenían margen para seguir bajando.
Esto provocó un movimiento prácticamente inmediato. En el mercado de derivados las probabilidades implícitas de una bajada de tipos en la próxima reunión de la Fed a principios de diciembre se dispararon al 70% cuando ese mismo lunes las probabilidades estaban en un 40%.
Las bolsas tomaron esta noticia como suficientemente buena y se alejaron de estos niveles tan delicados. El Nasdaq recuperó su media de 100 días, el S&P 500 se alejó de ella y el Russell 2000, que subió cerca de un 3%, no solo se alejó de la media de 200 días, si no que también recuperó su media de 100 días. Fue, por tanto, una noticia muy buena para los mercados, quienes ya estaban a ponerse en lo peor.
Sin embargo, no podemos cantar victoria todavía. Williams es una figura muy influyente, pero no la única, ni mucho menos. El Comité Federal de Mercado Abierto, el órgano encargado de decidir sobre las decisiones de la Fed, está compuesto por 12 miembros y, aunque la mayoría de ellos apostaron por bajar tipos en la pasada reunión, surgieron nuevos disidentes que anteriormente apoyaron la bajada de tipos.
Después de los últimos datos de empleo y a falta de conocer todavía datos de inflación, no sería de extrañar que estos disidentes no solo se hayan mantenido, si no que nuevos miembros se hayan podido sumar a ellos.
Si volvemos a los gráficos, a pesar del rebote del viernes y de la aparentemente buena apertura de los mercados hoy, todavía hay niveles claves a superar como son las medias de 50 y de 20 días. Si viéramos atravesar estos niveles con facilidad podríamos empezar a pensar que el mercado realmente cree que en diciembre se van a bajar los tipos. Sin embargo, no creo que el mercado se decante tan fácilmente por un escenario así simplemente porque Williams haya hecho esas declaraciones.
Son un inicio y generan tranquilidad, la suficiente como para un rebote, pero el mercado esperará nuevos datos para ver cómo de probable es realmente que la Fed baje tipos en su próxima reunión.
Sea como sea y alejándonos un poco del corto plazo que nos obliga a tener estos diarios, los datos de empleo que conocimos la semana pasada junto con los PMIs preliminares que se presentaron el viernes son muy buenos. Reflejan una realidad económica bastante mejor de lo que parecían reflejar los datos antes del cierre del gobierno.
Independientemente de la volatilidad que pueda haber en el corto plazo debido a los movimientos de la Fed, la economía es una máquina mucho más grande y compleja que no es tan sensible a este tipo de cosas y, al fin y al cabo, es lo verdaderamente importante. Por tanto, mientras la economía siga bien, todo irá bien.
