Ayer y antes de ayer tuvimos datos de precios que sorprendieron al mercado, especialmente los IPP, que se dieron a conocer el miércoles. Es importante recordar que el efecto de los aranceles, según los expertos, todavía no se ha dejado ver en los datos oficiales. Esto implica que, lo normal, sería ver malos datos como los que vimos el mes pasado en los que los precios se disparan.
Sin embargo, lo que nos dijeron los últimos datos no fue eso. El miércoles conocimos los datos de IPP donde vimos una caída del -0,1% en el mes de agosto. Los analistas esperaban un crecimiento del 0,3% y el mes pasado tuvimos una lectura del 0,7%, por lo que sin duda se trata de un dato muy bajo. Que los productores estén experimentando caídas en sus precios de manera agregada en un entorno además de subidas de aranceles es algo preocupante.
Si combinamos estos datos con los últimos conocidos del ISM donde vimos unos PMIs débiles con datos de nuevos pedidos flojos y datos de empleo también flojos podemos pensar que, efectivamente, el crecimiento económico puede estar entrando en una fase de enfriamiento.
Los datos de IPC ayer, a diferencia de los de IPP no salieron muy lejos de lo esperado por los analistas. De hecho, el dato general de IPC salió por encima de lo esperado con un crecimiento mensual del 0,4% frente al 0,3% esperado. Y es que, aunque haya partes de la economía que se tambalean, lo cierto es que el consumo sigue aguantando, por lo que no es raro este dato.
El problema es que la economía funciona como un engranaje, por lo que tarde o temprano todas las piezas acaban yendo en la misma dirección. Si la producción está debilitándose y, por ende, el empleo, tarde o temprano los consumidores empezarán a frenar su consumo lo cual hará que la producción caiga más y, con ella, el empleo, volviendo afectar al consumo.
También puede pasar lo contrario, es decir, que el consumo resiliente haga que la producción remonte, con ella el empleo y esto haga mejorar el consumo. Obviamente la economía es sencilla de entender, pero prácticamente imposible de predecir. Sencilla de entender porque, una vez vemos lo que ha pasado, resulta fácil de explicar. Sin embargo, saber lo que va a pasar de ahora en adelante es del todo imposible.
No solo necesitamos conocer todos los factores que influyen en estas variables (algo que supone ya todo un reto), si no también saber cómo estos factores van a reaccionar ante los diferentes posibles acontecimientos (lo cual puede cambiar de un momento a otro) y, finalmente, anticipar todos esos posibles acontecimientos que pueden ir desde eventos naturales hasta eventos sociales.
Por tanto, parece que tiene cola y hace mu, por lo que podría ser una vaca, pero no olvidemos que también podría ser un toro y no es lo mismo ponerse delante de una vaca que de un toro. Ante todo, cautela y diversificación.
De cara a la sesión de hoy tendremos datos de confianza y de expectativas del consumidor emitidos por la Universidad de Michigan. Las expectativas de los analistas apuntan a que estos datos se van a deteriorar ligeramente respecto el mes anterior, aunque no parece nada destacable.
Por ahora, los tipos no saben muy bien qué hacer. Ayer el tipo a 10 años estadounidense se situó temporalmente por debajo del 4%, aunque por ahora parece que es un nivel que no aguanta y hoy suben ligeramente. En cuanto a la renta variable, tanto las bolsas europeas como los futuros americanos están completamente planos.
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