Esta noche hemos vuelto a ver cómo el precio del petróleo Brent superaba nuevamente los 100 dólares por barril, debido a que las tensiones en el Golfo Pérsico continúan intensificándose. Ayer ya vimos cómo Irán atacaba directamente a cargueros de petróleo y esta mañana hemos despertado con nuevos ataques contra otros dos barcos.
Esto ha provocado que las aseguradoras eleven al máximo el nivel de riesgo en la zona, lo que sigue dificultando el tráfico marítimo en esa ruta.
En esta situación no resulta extraño ver al petróleo alcanzar nuevamente los 100 dólares, ya que el efecto del mensaje tranquilizador de Trump se ha diluido y, de hecho, las últimas noticias son poco alentadoras. Desde Teherán han llegado amenazas de que el petróleo podría alcanzar los 200 dólares por barril si la escalada continúa.
Como advertíamos ayer, esta amenaza de Irán parece más bien un farol, ya que sería algo que le perjudicaría directamente. La situación económica del país ya era muy delicada antes de que comenzara esta escalada, y un conflicto de estas dimensiones solo empeoraría aún más el panorama. La población ya mostraba un fuerte descontento y habíamos visto verdaderas protestas en las calles. Si la situación económica y social sigue deteriorándose, Irán no solo tendrá que afrontar presiones externas, sino también internas.
Muchos podrían pensar que, tarde o temprano, llegará apoyo externo. Sin embargo, no parece probable. Rusia ya tiene suficiente con su propia guerra y China, pese a todo, mantiene su atención en otros asuntos y lo último que le interesa es involucrarse en un conflicto directo contra Estados Unidos.
Por tanto, en la dirección hacia la que se encamina el conflicto, es probable que Irán termine asfixiándose económicamente antes que el resto. De ahí que Trump parezca dispuesto a llevar la presión hasta el final. Puede parecer una afirmación demasiado ambiciosa, pero cuando Trump declaró ayer que “ya habían ganado la guerra”, quizá no estaba tan equivocado.
En cualquier caso, toda esta situación genera incertidumbre y provoca que las primas de riesgo exigidas por los inversores sigan aumentando. Este concepto suele asociarse únicamente al crédito, pero también se refleja en los mercados bursátiles mediante valoraciones más bajas, que indirectamente elevan la rentabilidad esperada de las inversiones.
Por ello, hoy volvemos a ver a las bolsas europeas caer cerca de un 1%, mientras que los futuros estadounidenses cotizan con descensos en torno al 0,5%. El petróleo ha superado momentáneamente los 100 dólares por barril, aunque ahora mismo cotiza ligeramente por debajo.
El oro, por su parte, se encuentra atrapado entre dos fuerzas que lo empujan en direcciones opuestas.
Por un lado, la escalada del conflicto aumenta su atractivo como activo refugio. Esto ocurre principalmente porque las guerras suelen implicar un mayor déficit público y, por tanto, tienden a erosionar el valor de las monedas fiat.
Sin embargo, por otro lado, el dólar no está cayendo; más bien ocurre lo contrario. Las ventas en los mercados están elevando temporalmente la demanda de dólares, lo que fortalece la divisa estadounidense.
En estas circunstancias, el precio del oro está equilibrando constantemente estas dos fuerzas. Por ahora lo vemos subir apenas un 0,15%, aunque hace unas horas, cuando el petróleo superó los 100 dólares, el oro estaba cayendo. Paralelamente, el dólar marcó sus máximos del día precisamente cuando el petróleo cotizaba por encima de ese nivel y ahora ha corregido ligeramente, lo que ha dado algo de margen al oro para recuperarse.
Por último, aunque pasó prácticamente desapercibido al no presentar sorpresas y debido a la presencia de temas más urgentes, ayer se publicaron los datos de inflación (IPC) de Estados Unidos correspondientes al mes de febrero. Los datos salieron en línea con lo esperado: un IPC mensual del 0,3% (una décima por encima del mes anterior) y una tasa anual que se mantiene en el 2,4%.
En el caso de la inflación subyacente, la tasa mensual se situó en el 0,2% (una décima por debajo del mes anterior) y la tasa anual se mantuvo en el 2,5%.
