Ayer vimos cómo el mercado pasó de celebrar el acuerdo entre la Unión Europea y Estados Unidos a darse cuenta de que no va a ser tan fácil que este acuerdo se consiga cumplir. Uno de los problemas que tiene la Unión Europea es que es precisamente eso, una unión de países cada uno con sus ideas, situaciones, peculiaridades, etc. Por ello, aunque el domingo Lagarde anunciara dicho acuerdo con una mezcla entre orgullo y vergüenza, ayer los diferentes representantes políticos europeos criticaron dicho acuerdo.
El mercado tampoco pudo aguantar ese entusiasmo con el que comenzaron el día ya que, a medida que se iba digiriendo la noticia resultaba más evidente que este acuerdo podría incluso ser doloroso para la Unión Europea. Ya no solo hablamos de dolor para las empresas exportadoras a Estados Unidos, las cuales van a pasar de pagar un arancel del 1,5% al 15%, es decir, 10 veces más. Hablamos también de los compromisos de gasto que la Unión Europea ha aceptado. Hablamos de 600 mil millones en energía y 750 mil millones en armamento. Son cifras que, sinceramente, no se de donde van a salir.
Esta interpretación también se puede observar viendo el par EURUSD el cual claramente ha castigado al euro. Desde la apertura del lunes el dólar se ha revalorizado un 1,60% frente al euro reflejando tanto problemas para el euro como celebrando este acuerdo para el dólar.
Lo que queda claro es que es una victoria aplastante de Estados Unidos hacia Europa y, lamentablemente, una victoria que, lamentablemente, podría haber sido más justa para los europeos. Una de las cosas que criticaba Trump sobre Europa era la excesiva regulación que había, la cual frenaba, entre otras, el crecimiento económico de las empresas tecnológicas estadounidenses. Precisamente esta fue una de las cosas que Draghi, en su informe publicado a finales del año pasado en el que hablaba del plan para el futuro económico de Europa, destacaba.
Teníamos, por tanto, una salida relativamente fácil para poder alcanzar un acuerdo en el que Estados Unidos saliera ganando, permitiendo a las empresas americanas competir libremente en Europa, a la vez que los europeos también ganábamos.
Tampoco pensemos que esto es netamente bueno para Estados Unidos. Como decíamos, ahora el arancel de Estados Unidos a los productos europeo se va a multiplicar por 10, por lo que los impuestos que el consumidor americano va a pagar por los productos europeos va a ser 10 veces más que antes. Esto se traduce directamente en una caída en el poder adquisitivo inmediato que se suma a la que ya ha perdido hasta ahora por la caída del dólar frente al euro.
Si antes el consumidor americano pagaba 100 dólares por un producto europeo, ahora tendrá que pagar 10 dólares más por la caída del dólar frente al euro y 15 dólares más por el nuevo arancel. En total pagará 125 dólares, un 25% más. Bueno, al menos así sería si la empresa europea consiguiera trasladarle todo el coste al consumidor estadounidense. Afortunadamente para los americanos y desgraciadamente para las empresas europeas exportadoras, será un mix donde parte lo pagarán los americanos (mermando su poder adquisitivo) y parte las empresas europeas (reduciendo su margen).
Como vemos, el gobierno estadounidense está tomando decisiones que afectan directamente a su economía y a la de otros países, todo para aumentar su recaudación y poder reducir su déficit fiscal.
De cara a la sesión de hoy parece que las bolsas europeas han vuelto a despertar con mejor humor con una subida del 0,78%. En Estados Unidos también vemos subidas en los futuros del 0,20% en el S&P 500 y del 0,40% en el Nasdaq. Todo mientras el dólar vuelve a subir hoy un 0,30% contra el euro.
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